Retazos de tiempos
Retazos de tiempos De color blanco pintado de rojas rayas paralelas que se encuentran unas a otras, cuello también blanco y sujeto con botones de presión equidistantes, corto sin más pretensiones que ser uniforme, así era. Le gustaba llevarlo con calcetas largas y zapatos blancos aunque el color oficial era negro. Pero qué más daba, ella los hubiese preferido rojos de charol para que hicieran juego con sus moños de listón lustroso que le sujetaban sus dos colas de caballo con las que se peinaba cuando había homenajes a la bandera. Esos días se preguntaba porque no era ella la abanderada, el honor de portar la enseña patria entre sus manos enguantadas y ondearla mientras marchaba con tono adusto. Le molestaba que sus compañeros durante ese momento significativo no estuviesen firmes, serios y con la adultez necesaria de los 5 años. Ya habría momentos para jugar en los columpios, en el sube y baja y en el resbaladero arcoíris de cemento. En esa época el color rojo era su favor...